Arte

Tony Cragg en Castell Miquel

La dinámica interacción entre material, superficie y forma es un rasgo distintivo de las esculturas del artista y escultor Tony Cragg. El Profesor Michael Popp, propietario de Castell Miquel, se sintió inspirado por esta forma de expresión artística. Así pues, con el tiempo ha surgido un profundo y creativo vínculo entre el renombrado artista y el visionario farmacéutico.

A esta amistad tenemos que agradecer que hoy, en medio de la Sierra de Tramontana, una escultura de mármol mallorquín de 6,6 metros de alto y 2 metros de ancho se eleve por encima de Castell Miquel. Está formada por más de 60 placas de mármol que han sido unidas por un tallador de la zona en base al diseño de Tony Cragg hasta formar la obra de arte en su totalidad.

El Castellet celebra esta singular amistad con un vino de elaboración propia. La Edición Tony Cragg, extremadamente limitada, es un excelente cabernet sauvignon que no solo convence por sus equilibrados aromas sino también por su compromiso social.