El paisaje de las costas está caracterizado por pequeñas calas, playas y acantilados, mientras que el interior de la isla sorprende los visitantes por el encanto intacto rural de sus pueblos y montañas. Desde la primavera hasta el otoño las temperaturas agradables de la isla invitan a dar extensas caminatas o hacer excursiones en bicicleta. Para los que quieren huir del invierno alemán, Mallorca es el sitio ideal. Debido a los periodos suaves en el mes de enero, denominados las calmas de enero ("calmes de gener"), donde podemos disfrutar de la famosa floración de los almendros.